lunes, 4 de marzo de 2013

Laregla de Chargaff sobre el extraño concepto de la autoestima ajena… o algo así en dos o cuatro partes.

 

(este post va a ser larguísimo además aburrido, ya os lo aviso)

Parte I.

Hace un año llamé a mi amigo M. para invitarlo a mi boda. M. lleva 5 años en Barcelona y allí, al igual que yo en el Sud, está más feliz que una perdiz. (Nunca mejor dicho y quien le conozca sabe el por qué). Nos une el hecho de haber salido de un País que ya no invertía en la investigación para ir a uno que dejaría de hacerlo 5 años después, y actualmente nos separan las posibilidades que M. tiene para irse fuera con una post doctoral y el rechazo que tengo yo en seguir con esto de las pipetas.

Volviendo al tema de la llamada para lo de la boda M. (cuyo últimos 2 años de carrera fueron codo a codo conmigo… y además hasta empezamos juntos a trabajar en la misma empresa… una vez terminado los exámenes… antes de licenciarnos… y salir del País… bla bla bla) decidió repasar lo mal que me había ido con los tíos antes de que mi prometido entrase en mi vida. Y yo con esos pelos.

Quiero romper una lanza en su favor y decir que M. era mi amigo, y como todo buen amigo, tuvo que tragarse todas mis penas (en directo) entre el 2004 y el 2006 (luego ya se incorporó Japón 2006 – 2010). Así que creo que me quiso torturar un poco en plan venganza.

De todas formas M. nunca se había cortado un pelo conmigo, cuando me conoció me dijo que el viejo este de los pelos que tenía por novio era un insatisfecho de la vida, un vividor que se iba a cansar de mi en breve. Vaya tela, si hubiese tenido una esfera de cristal no hubiese podido darle mas al clavo.

De todas formas, charlando y charlando, saltando de un tema a otro, agradeciendo su apoyo en aquellos días y acordándonos del grupo mas bueno que teníamos, M. se acordó de unos de nuestros compañeros en concreto. M. se acordó de D. y me preguntó como había sido posible que nunca pasase absolutamente nada entre D. y yo.

Parte II

D. y yo nos entendíamos perfectamente, yo empezaba una frase y D. la terminaba. Yo me sentaba detrás de el y le decía: D., D., oye oye no se que no se cuanto y D. sin darse la vuelta me contesta: ya ya lo se, claro claro. Aaaa y por cierto, que guapo vienes hoy. Y tu mujer, cada día estas más guapa. Y así patatín y patatán ttttoooodos los días. Además cuando íbamos a dar las clase en el jardín botánico nos quedábamos con el codo en cima de uno de los calefactores centenarios del pasillo y uno en frente de otro a 30 cm nos clavábamos la miradas y hablábamos de ciencia. D. tiene unos de los ojos negros más profundos del planeta, la nariz llena de pecas y antes de quedarse calvo era pelirrojo. Una mezcla de caracteres fenotípicos excitantes hilvanados por unos de los rostros masculinos más atractivos que haya visto jamás. El factor calvicie solo le favorecía, sus labios y pómulos no corrían el riesgo de pasar inobservados.

D., como todo los tíos buenos del planeta tenía novia (al igual que yo durante cierto tiempo de nuestra amistad). Si D., era un regalo de la genética, su novia R. estaba diseñada al ordenador y le eclipsaba completamente de lo bellísima que era. Además era maja. Y estudiante de medicina del 5 año. Vamos que me daba 3 vueltas.

Aun así D., y yo estábamos metidos en una nube de amor platónico extremadamente pegajosa y para nada peligrosa hasta que el viejo de los pelos que tenía por novio decidió que ya había llegado el momento “plan renove” y que yo ya me podía ir a tomar viento fresco.

Fue en la terraza de F. que D., en la misma postura que escogíamos en el jardín botánico pero en este caso empleando las tumbonas de la madre de F., me miró a la cara y me dijo lo siguiente (o por lo menos algo muy parecido): Estas triste y te sientes fea, estas vulnerable. Lamentablemente estas extremadamente guapa y eres un peligro. Lo que pasa es que no lo sabes. Eres mi amiga y te quiero y te haría el amor en cualquier momento.

A mi me salió una sonrisa desde el alma de estas que ya no me acordaba que era capaz de soltar. Otra a lo mejor le hubiese insultado y le hubiera dado un guantazo, incluso yo hubiese podido tener esta reacción en otro momento, pero allí en aquella circunstancia, se lo agradecí y con educación le dije que mejor no. D., aliviado me dijo que muchas gracias por quitarle de un lio. D., y yo seguimos igual de amigos hasta antes de perder el contacto debido a mi cambio de residencia y nunca tuvimos ningún malentendido. 

Parte III

Días después de lo de la terraza, cuando mi autoestima estaba ya mucho mejor, en la F N A C  de  V i a - d e i  - M i l l e se lo conté todo a M. Realmente se lo quería soltar para saber que opinaba, si había sido una niña estúpida y si pensaba que realmente debería de haberle soltado un guantazo al sinvergüenza.

La opinión que me M. me dio sencillamente me pareció rondar entre la indiferencia, la resignación, la impotencia y otras cosas que ahora mismo no se muy bien como expresar. Solo me dijo algo así: no es el que más te ha ayudado de todos nosotros, sin embargo ha sido el que más éxito ha tenido. Se te notó al instante. Así que debe de haber estado bien, ahora no les des más vueltas.

Parte IV

Esto es lo que hice, M. No le di más vueltas. Así que estabas equivocado, fuiste el que más me ayudó. 

martes, 26 de febrero de 2013

…queridos seres queridos…

 

…que os habéis ido al quinto pino por una razón o por otra… que os habéis quedado viendo como me marchaba, que no vais a volver, que os habéis metido en un paradero desconocido… os hecho tanto de menos que no se por donde empieza ni por donde acaba esta pena tan pegajosa….. que no hay manera oiga, que no hay manera.     

martes, 5 de febrero de 2013

tabula rasa y extra de queso

vivo los lunes con euforia, la semana se extiende ante mi como un papel en blanco y  me mira a los ojos con la confianza de una adolescente a punto de ser desvirgada. yo me sonrío henchida de optimismo hacia la semana que comienza y hago bailes en la cocina.

para el martes ya nada queda de mis grandes esperanzas, no tanto por lo sucedido como por lo realizado, por lo que yo he realizado. resulta obvio: en mi deconstrucción de  la ecuación ortegassetiana, yo soy yo, y mis circunstancias me la traen al pairo. qué quieren, soy hija única.

en otras palabras, mis días, más que vivirlos, los perpetro, y entonces llegan la culpa, las ganas de escapar, y los cuatro jinetes del apocalipsis, todos ellos, juntos y revueltos, e invitando a cañas.



dicho lo cual, insto de manera urgente a los guionistas del Show de Trumanoid que hagan evolucionar a mi personaje, que se está quedando encasillado y ya cansa.

viernes, 1 de febrero de 2013

Juro que pensé en escribir este post antes....

…de que en la tele saliera este anuncio de la central lechera asturiana:

Ups, ya pondremos el link... 

Llevo unos días dándole vuelta a un recuerdo…

Mi tío abuelo no tenía tele. No le gustaba porque no entendía a las personas que salían en los programas. Decía que hablaban demasiado rápido para él y que aunque fueran a hablar más despacio tampoco les entendería. Por eso no le interesaba. Solo les gustaban los documentales sobre animales, en concreto sobre animales subsaharianos: las jirafas, los leones, las jirafas, los leones… las morsas… Los documentales los veía en mi casa el  domingo al medio día, le regalamos una radio pero tampoco le gustó, solo les gustaban las revistas semanales de segunda mano. Leer le encantaba, cuando conseguía juntar las letras de una palabra sonreía y cuando formaba la frase paraba contemplando las líneas, la magia de comprender el testo le iluminaba el viso. Ahora me parece muy tierno pero de pequeña no entendía porque le costaba tanto trabajo algo que para mi ya no tenía misterio. Entonces pensaba que fuese por su condición de estar mayor. Pensaba que junto a andar medio agachados o con un bastón, los ancianos perdiesen los dientes y la capacidad de leer. Que mi tío pudiese tener una escolarización inferior a la que yo ya tenía con 8 era un concepto que en mi cabeza sencillamente no cabía.

Mediante una de estas revista de segunda mano (que podéis encontrar al lado del zapatero de mi casa guardadas en una caja de latón) mi tío abuelo descubrió que se había caído el muro. Que ya se había terminado la guerra fría. Para mi que ese muro estaba en Roma, yo ya conocía la capital y sabía que allí todo estaba muy roto. No me extrañaba nada que se hubiese caído alguna muralla de esas. También pensaba que la guerra fría tuviese que ver con los alemanes porque mi abuelo me comentó que allí los italianos pasaban muchísimo frio, a lo mejor se podía tratar de que por fin los italianos en Alemania tuviesen calefacción en las casa igual que nosotros los italianos de Italia, pero yo no preguntaba porque este rollo del muro siempre generaba tensiones.

En concreto mi padre intentaba explicarle a su tío de que ese muro se había caído y que no se que había fracasado y además que el no se que en Rusia se había terminado y que además en Rusia la gente pasaba hambre y también frío (o sea que a lo mejor lo de la guerra fría seguía en pié). Y entonces mientras que mi padre argumentaba lo que escuchaba en la tele y leía en las revistas semanales mi tío le escuchaba y no contestaba. Solo muy de vez en cuando le interrumpía y le decía que eran tiempo en los que había que andarse con cuidado, que si los Americanos habían conseguido montar tal numerito, es decir hacerle creer a la gente que se había caído el muro y que la gente del otro lado lo pasaba mal, es que entonces podían hacer ya cualquier cosa. La llamaba propaganda en contra de “mamma Russia”.

Mi padre tampoco es que argumentase mucho, solo se limitaba a explicarle en cuantos pedazos se había dividido el PCI y que ya había una gran encina, y más logos con hoz y martillo pero que ya estaban muy chiquititos. Mi tío entonces no quiso saber ni de nombres ni de programas y hasta que pudo andar, en un periodo de tiempo comprendido entre el 90 y el 99 se limitó a poner una cruz sobre el logo que según el más importancia le daba a sus preciadas herramientas de toda una vida. Mi tío se murió en un hospital, durante un check up de esos que antiguamente la seguridad social les hacía a los pensionistas, realmente sospechoso, pero no, fue solo mala suerte. Su cuerpo decidió abandonar la lucha justo en una mañana en la que no iba a amanecer en su casa. La noche anterior en el mismo cuarto de hospital compartimos un kinder y yo le di un beso antes de marcharme. Me parece una forma esplendida de despedirse, comerse una chocolatina a media.

Siempre quise a este señor por su imaginación, por la capacidad de construir todo tipo de artilugio y prescindir de todo tipo de comodidad, por haber sobrevivido a dos guerras mundiales que por lo visto fueron muy duras.

En aquellos tiempos en los que los muros caían y los mapas de Europa cambiaban de un mes a otro, mi padre estaba loco por comprar en las papelerías todo tipo de revistas con lo atlas más actualizados. No paraba de repetir que aquello iba a suponer grande cambios, que estábamos viviendo en directo una pagina de historia, que recopilar todo aquel material era importantísimo. Hoy en día estamos a un click de todo lo que necesitamos ese afán de mi padre me resulta tan gracioso como la teoría de mi tío respecto a la caída del muro como instrumento de propaganda de los Americanos contra Rusia. Mientras mi hermana y mi cuñado están enganchados a la crisis mundial, al igual que el resto de los miembros de nuestra generación, mis sobrinas descubren funciones del iPhon que a mi ni se me ocurren y sus abuelos comentan que en crisis llevamos ya 20 años.

Aquí un homenaje para los nostálgicos que han llegado hasta aquí.   

domingo, 27 de enero de 2013

solsticio de invierno


Hace días que anochece más tarde y amanece más temprano. Sé que no es por mucho madrugar. Inapreciable para el ojo inexperto, algo ruge por debajo de lo aparentemente inmutable, imperceptible revolución...  

revolución.(Del lat. revolutĭo, -ōnis).
4. f. Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.
5. f. Astr. Movimiento de un astro a lo largo de una órbita completa.
...que llenará nuestro cuerpo de palpitaciones y que nos conducirá a tiempos insoportablemente mejores. Benditos solsticios mentales.

domingo, 13 de enero de 2013

Florecillas, por LDC

 

SAM_1345

Hoy he hecho unas cuantas viendo Ghost. Pues si, mientras Molly y Sam les daban a la cerámica estaba yo aquí dándole al ganchillo que no veas!

jueves, 10 de enero de 2013

Los eneros son para los buenos propósitos*, por LDC

 

blog

*y para olvidarse de todo lo que ha pasado desde diciembre para atrás…

…sin embargo, en mi caso el 2012 ha sido un año inolvidable. A pesar de los recortes y lo malo que está todo y badabim y badamam…

Ha sido el año en el que he traído a toda mi gente de aquí a mi tierra de allí para que pudiesen: 1) comer como en Los Sopranos, 2) disfrutar de unas playas sin sombrillas y para nada explotadas (ju ju ju), 3) dar vueltas por Nápoles disfrutando una de las ciudades mas emblemáticas de la Europa del Sur (…un caffé macchiato e un babá en todo el hojaldre de la Agelita per favore...). Además ha sido el año en el que definitivamente me he consolidado como perteneciente al club de los que “ni estudia ni trabaja” y aunque parezca raro ya os puedo garantizar de que me he salido de una gorda con mi corona de laurel y, en definitiva, dentro de lo que cabe, ha sido todo un éxito.

Luego ha sido un año en el que los colegiados se han ido a tomar por Risk… y quedar, en la mejor de las posibilidades, conlleva patearse 500 Km y jugarse unos cuantos tanques. Actualmente en lugar de tomar cafeses y cañejas con mis amigas me he dado al ganchillo, como que me sale más practico. Además hago cosas de las que polaroid estaría muy pero que muy orgullosa, además he completado un puzzle, voy a comprar al mercado como lo hacía Japón y me he vuelto a plantear la lectura de libros de mil paginas.

Los periquitos bien, ya estamos con la segunda generación y todo bien…

…todo bien y este hubiese sido mi puñetero año al igual que lo fue el 1996 si N no se hubiera ido sin despedirse, sin darme ni el tiempo para volver, sin reparar en el vació más grande que su ausencia generaría y además este dolor tan agudo y tan perfecto que no se va oiga, no se va.

miércoles, 9 de enero de 2013

si no hubiera internet...


(prohibido leer sin escuchar)

...podría llegar a tu casa, saludar brevemente, poner el cd, descalzarme, seleccionar la pista 4, tumbarme en la alfombra, dar dos golpecitos que indican que harías lo propio a mi lado, pulsar el play, que el techo empara a girar, que entrásemos en parada cardio-respiratoria en el minuto 3:10, abrir los ojos en negro y esperar pacientemente a que nuestros pulsos se sincronizasen al llegar el 3:46.

lunes, 24 de diciembre de 2012

de como empecé escribiendo sobre mis fantasías de ascensor y acabé recordando el año que viví en barcelona



doy fé de que no hay tío con pinta de empotrar que me acompañe en la ensoñación que hoy les presento, y aún así, sostengo frente a viento y marea que cada mañana, fantaseo con quedarme atrapada en el ascensor, o dicho de otro modo, de lunes a viernes imagino la posibilidad de que cualquiera de los dos ascensores de mi edificio, ambos decorados con una chapa metálica en la que se insta a los vecinos a que pidan que los niños bajen solos, los mismos ascensores que se ponen de acuerdo para averiarse de manera alterno-consecutiva pero no simultánea, algo tan singular que uno sospecharía de las verdaderas intenciones de máquinas tan gentiles y organizadas, retomo, ya dentro de la cabina, ya en pleno viaje al centro de la tierra, directa hacia mi exposición pública de incompetencia y falta de profesionalidad, imagino, me recreo en la posibilidad de un fallo eléctrico o mecánico de naturaleza incierta que me mantenga suspendida a 16 metros sobre el suelo, allí donde la frustración no me alcanza, y una vez allí, dejar transcurrir la mañana apaciblemente, reina de mi metro cuadrado colgante entre nubes azules y algodonosas, tan arriba que el colegio es sólo un punto y apenas se oye a los niños preguntarme que si a boli o a lápiz.

))<>((

hacia el mes de marzo empecé a vivir en gran vía con urgell, en el cuarto más oscuro de un piso enorme, decimonónico y lleno de veinteañeros franceses que de vez en cuando me sacaban de paseo por el  raval o poble nou. hacía meses que mi presencia en la universidad era apenas testimonial: por la noche robaba la wifi a los vecinos y escribía en foros de modernos en los que me vacíaba por dentro, y durante el día o bien dormía, o bien hacía cosas tan productivas como coger libros en la  biblioteca sant pau-santa creu o dvds en la papaya verde, o no hacer nada de nada. con el paso de los meses había logrado hacer algunos amigos, todos con pene para mi suerte o desgracia, lo que equivalía por un lado a volverme una iniciada en el delicado arte del humor políticamente incorrecto,  y por otro, a que todos ellos acabaran por dejar de verme como un ser con tetas, lo que implicaba que mi autoestima femenina se resintiera cada vez que una chica guapa aparecía en escena y me abandonaban para dedicarse a revolotear a su alrededor. lo cierto es que en ese momento me moría de amor-del-bueno-del-de-toda-la-vida y fantaseaba con aviones que me llevaran a andalucía como hoy fantaseo con ascensores averiados, pero todo el mundo sabe que eso no tiene nada que ver con el hecho de que refuerzo mi autoconcepto toda vez que cuatro erasmus borrachos compiten en gracietas hasta la muerte con el fin de llevarme a sus futones y ponerme mirando para la puerta de brandenburgo, y la que esté libre de pecado que baje dios y ciento volando. fue también el año en que me regalaron la guitarra, y bailé con stereo total en el apolo, y en que adelgacé 5 kilos y engordé 7, en que leí el bello verano y coincidí varias veces con genis en el sidecar, en que antoine me enseñó a hacer crepes y en que en la fnac regalaron una agenda con fotos de rodajes de truffaut y fellini en la que escribí no te prometo estocolmo ni gatos acurrucados, pero he traído cigarrillos para cenar.

jueves, 29 de noviembre de 2012

No llores delante del pez, por LDC

 

klaus

Lo primero que aprendí en Cádiz fueron los nombres de los camareros de la cafetería de la facultad. Ahora que lo pienso, ellos nunca han tenido la decencia de aprenderse el mío. Al principio era la Italiana que no tenía ni idea de nada y a la que le tenían que explicar el contenido de todos los platos del menú. Que si la carrillá, que si la papa con choco… lo que no les permitía era que me explicaran los pescados, en primer lugar porque me los conocía ya desde chiquitita y en segundo lugar porque mis super poderes me permiten distinguir la canal de todo teleósteo a 100 metro de distancia, sin gafas y a patita coja. Así que si me vas a poner panga ten la decencia por lo menos de callarte, que mero y que pargo y que leches! De todos modos, hoy, lo prometo, hoy, y eso quiere decir seis años y 3 meses después de mi llegada, me he dado cuenta de que Jose, sin preguntarme me pone el mismo café con la mitad de la leche caliente y la otra mitad fría, con dos sobrecitos de azúcar desde hace un tiempo inmemorable,  y que además me llama guapa y se despide de mi cuando recojo mi desayuno y se lo dejo en el sitio de las cosas sucias. Hasta aquí cada uno de mis innumerables lectores pensaría que aunque Jose no sepa mi nombre si sabe mi café, pero no es así. A mi el café de la cafetería de la facultad no me gusta, nunca me ha gustado ni me gustará. Lo que pasa es que llevo adicta a la cafeína desde el 1998 y si me encontrara en un apuro hasta me podría tragar las capsula de la nespresso con un vaso de agua para poder obtener algo de cafeína para mi dañado y adicto cuerpo. Jose sencillamente me tiene domesticada. Intenté que aprendiese a ponerme el café solo, ristretto, con unas gotitas de espuma de leche hirviendo en taza pequeña durante meses, pero al final fui yo la que aprendió a tomarse un café largo con leche templada en vaso de cristal y a recoger los cacharros… perooo, sabéis lo que pasa… es que toda las mañanas, aunque no vaya arreglada, aunque lleve el pelo hecho unos zorros, con la cara de sueño y el mal despertar, Jose va y me dice “guapa”... y quieras que no, se agradece. 

viernes, 23 de noviembre de 2012

la fuente de cacho

el trío arbitral se reune en tierras cántabras para beberse todo el orujo, y llenarse la boca de sobaos pasiegos con el único propósito de decir "pamplona".

sólamente puedo decir,
graaaaaaaaacias por veniiiiiiiiiiiiir

sábado, 10 de noviembre de 2012

ya si eso, le pones Bach


creo que fué por algo que tenía que ver con los matrimonios internacionales y las fiestas de cumpleaños sorpresa, pero el caso es que en Halloween acabé disfrazada de la señora de los gatos de los Simpson. en superficie, una maniobra de disidencia de las hordas de  neumáticas vampiras y depilados zombies que pueblan la noche del trickortreat; más en profundidad, una manera de afirmar que a cada uno le da miedo lo que en realidad le da miedo, y que si  Bruce Wayne accede a travestirse de bat-fantoche porque teme a los murciélagos, las chicas de santander no vamos s ser menos que los superheroes de gotham.

ser hijo único tiene un gran inconveniente: en Reyes siempre te traen un juego de mesa de 2 a 6 jugadores. el hecho de que el hijo único desarrolle sofisticadas estrategias de juego en que no sólo adopta simultánemente el papel de dos o más jugadores, sino que además logra hacer trampas sin que su yo disociado se entere, no logra enmascarar cierta desazón a la que no logra ver un final claro.

desafortunadamente, el paso de los año no despeja nada. y eso que el hijo único consigue no pensar en exceso y hacer lo que le toca: primero estudia y luego trabaja, hace amigos y sale con chicos/as, y entre tanto lee libros, mira películas, se abre cuentas bancarias y los domingos va a comer paella a casa de sus padres. pero, aunque de forma débil, siempre palpita, cerca del cuello, la certeza de que el que crecíó solo, morirá solo, y que  en ese caso, su vida  puede ser algo muy distinto de La Vida.

me pongo tremendista, dejémoslo en que estoy tremenda, digan que sí sin rechistar. igual es porque me he mudado a otra ciudad, puede que porque ahora vivo sola y no logro acostumbrarme, tal vez porque me refugio en el chocolate y en el catán online, igual porque mi autoestima sexual anda bajo mínimos, a lo mejor porque soy de los que sospechan que el milenarismo va a llegar, pero lo cierto es que acabo arrugándome ante  la penspectiva de que la Nochevieja del 2061 me sorprenda vieja y sola, rodeada de gatos, cacatúas y gatatúas, muerta con los ojos abiertos frente a un plato de aceitunas sin hueso y un tragabolas.

martes, 23 de octubre de 2012

Viaje de Estudios, por LoriDC!

 

LDC sobre sueños

 

Por la noche me cuesta mucho trabajo conciliar el sueño.

Siempre ha sido así, desde muy pequeñita. Mi madre me contaba que mis horas eran las 21:00. Cuando mi hermana mayor empezaba a bostezar yo empezaba a espabilar. En la época del cole era una tortura madrugar y nunca llegaba a tiempo. Siempre 5 minutos después de la campana. En el instituto mis notas me otorgaban el privilegio de hacer un poco lo que me apetecía… sin embargo se vengaban “castigándome” todas las veces que la liaba…

Volviendo al tema del sueño… una vez que me haya acostado y que me haya dormido, no paro de moverme hasta la mañana siguiente. De viaje, o de visita a algún sitio, mi hermana odiaba compartir cama conmigo. Soy de las que quitan las mantas, que se enrollan entre ellas… y, lo peor de todo… si alguien intenta oponerse a mis impetuosos gestos de apoderamiento de ropa de cama pego patadas y puñetazos. Además hablo. Hablo en todos los idiomas que conozco. Nacho hasta ahora ha sido desvelado por mi Italiano, Portugués y mi Ingles… además que por mi Andalú de pura cepa. 

Cuando duermo sueño. Y la mayoría de las veces son pesadillas. Por la mañana me despierto con el sabor del sueño todavía en la boca y si me ha gustado vuelvo a pensar en él en el coche y en el café del desayuno (nunca desayuno en casa, solo cuando estoy mala o los fines de semana). Mis sueños son como esas películas en la que muchas historias giran al rededor de un evento común. Los personaje son reales, irreales, pertenecen a mi presente o a mi pasado. Las situaciones son reales o irreales también… a veces me tengo que incorporar para que mi cerebro capte de que estoy durmiendo y, aunque me hay despertado, soy capaz de volver a entrar en el sueño en el punto justo en el que lo había dejado. Si en la vida real fuera tan buena como lo soy soñando, quizás estaría contratada por una unidad de i+d+i y cobraría un pastizal.

En los posts a seguir podría hablar de algunas de las circunstancias que más se repiten en mis sueños/pesadillas, como por ejemplo:

1) Mis periquitos, los caballos del picadero al que me llevó Nacho por mi cumple, los perros del campo de mis padres (sueño).

2) La muerte de un ser querido (pesadilla muy recurrente)

3) Ayudar a Jack a descubrir que coño pasa en la Isla y además enrollarme con Sawyer (sueño)

3) Que se me caigan todos los dientes (pesadilla asquerosa)

4) Mis sobrinas (sueño)

5) Mis peces muriéndose (pesadilla)

6) Estar de viaje, dormir en hoteles, recurrir en tren muchas ciudades y volver a ver un montón de amigos a los que no veo desde hace un montón… revivir anécdotas y aventuras, solucionar todas las cosas pendientes (sueño muy bonito)

7) Acostarme con mi pareja y darme cuenta en el acto que no es mi pareja, si no otro hombre que no soporto en la vida real (pesadilla asquerosa y agobiante). Este sueño además cuenta con una fase horrible en la que no se si contárselo o no a mi pareja. Se lo cuento pero no él no cree que yo no supiera que el hombre no fuera él, que no tengo la culpa de que no lo fuese y que no era absolutamente mi intención. Chunguisimo!

8) Insultar y pegarle a una persona que me ha hecho daño a mi o que le ha hecho daño a un ser querido (sueño)

10) Tener que leer un testo y no conseguir ver las letras por no poder abrir los ojos (pesadilla)

11) Hot zone… de esos no voy a hablar.

En fin, amigos a ver si encuentro el momento oportuno para contaros alguno de mis sueños/pesadillas, un día de estos…

lunes, 24 de septiembre de 2012

Laregla de Chargaff es perro de prensa

 

Este post se lo dedico a la segunda chica más afortunada de la tacita de plata.

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Pues a esa altura de la vida se agradece estar todavía entre las pocas personas que tienen el privilegio de tomar café con el chico más guapo de la facultad.

Así, tal cual. Le mandas un skipe y le dices: Sandokan vente a tomar café conmigo que me aburro!!! Y Sandokan (también conocido como el caballero de las ideas), aunque ande hasta arriba te concede el honor.

Y entonces mientras bajas las escaleras para encontrarte con el a la mitad del camino te acuerdas de como le conociste.

Fue en la cafetería, un día en el que me fui a comer con JM. Embarazosamente durante meses no pude pronunciar correctamente su nombre… hasta lo tenia equivocado en la rubrica del móvil. Sandokan tenía un todo terreno que te llevaba a la luna, que no consumía nada y que no hacía ruido ninguno. Lo aparcaba en donde fuera, siempre había aparcamiento para Sandokan en la plazoleta… no le daba coraje ni ná a Japón… buf si le daba coraje.

Sandokan tiene una novia guapísima pero es una zorra y de ella no voy a hablar (jujujuju).

Me cae bien Sandokan, aunque no lea este blog. Es honesto, es leal, es buen tío, siempre le está echando un cable a todo el mundo y no se puede no quererle. Tiene una cejas con la que hace un movimiento cuando lo flipa que lo flipas… Es bueno en su trabajo y estoy muy orgullosa de él. Lo malo que tiene es que le gusta la música de ruiditos, que no se aguanta jugando al risk y que lleva dos años sin hacer una tortilla papas a pesar de habérselo pedido ya ochenta veces!!!

Acho, Sandokan, aunque se que no me escuchas: “Cuando termine todo este jaleo vas a tener que hacer una tortilla ya, pijo!!!” Pero de paso gracias por haberme alegrado el día, amigo.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

LDC sobre las cosas escurridizas…

 

Los patines son escurridizos. Son escurridizos cuando te subes en cima de ellos por primera vez. Te subes, te escurres y te caes de culo. De toda la vida. Luego aprendes que para patinar tienes que echar el culo para atrás y doblar un poquito las rodillas, entonces ya no te escurres.

Mi compañera de salir a patinar se me escurrió. Sencillamente la perdí. Me sacaba cuatro años y fue la ultima en dejar de jugar conmigo. Un día, después de aparcar los patines, se entretuvo un ratito en el patio y luego se fue a su casa. Se dejó los patines en mi portal y no me pareció raro. Lo que si me pareció raro fue lo que pasó al día siguiente, sencillamente no vino a buscarlos. Los días pasaban y no había manera de encontrarla por las tardes en su casa. Mi madre me dijo con dulzura que a lo mejor para F. la época de los patines se había acabado y entonces dejé de ir a buscarla. Volver del cole y ver los patines de bajo de la escalera todos los días era una tortura. Una día inventé una escusa para volver a buscarla. Lo más básico, lo más primordial, el arma más rudimentaria, la ultima carta que cualquier ex novio/a enamorado/a se juega. Pues yo me la jugué con mi amiga F. y con solo 11 años… para que veáis lo lista que soy. “Hola madre de F. ¿Está F.? Es que se ha dejado estos patines… bueno hace un año que se los ha dejado, pero es que a lo mejor los quiere… y no sale a patinar porque no los encuentra”. F. esta vez estaba en casa y bajó. No me acuerdo si me miró pero este gesto de coger los patines, darse media vuelta y marcharse creo que no lo olvidaré nunca. F. fue lo primero que se me escurrió. Dios mío lo que dolió.

Los chicos también eran algo escurridizos. Esta noche no estoy como para dar explicaciones detalladas pero anda que no se escurrían… a veces me escurría yo… pero desde luego menos que ellos. El escurrimiento masculino es algo que me ha tenido frita durante años. Que le gustaras o no siempre intentaban mantenerse a esta distancia lo suficientemente corta como para meterte mano y lo suficientemente larga como para escurrirse. Este tira y afloja de: eres maravillosa pero hay un pero… y a mi se me escurrían los guantazos de las manos como panes. Anda que no.

A veces se escurren las palabras… la verdad es que estoy haciéndome mayor y cada vez se me escurren menos… aunque de vez en cuando si se me van y entonces se me escurre el arrepentimiento… a veces si es cierto que no debería de hablar pero tampoco arrepentirme… pero se me escurre… 

A veces se me escurre el tiempo… y me pierdo cosas… mis sobrinas crecen y a mi se me escurren las etapas por las manos… son fluidas y viscosas a la vez y no hay manera de atraparlas… cuanto más aprieto peor… salpican por todos lados… abro la mano, la miro y ya no hay nada dentro. Ni hay pasos, ni palabras, ni las primeras pipis en el WC, ni los primeros días de cole, ni las velas y velas y velas, ninguna que consiga ver mientras se apaga. Y mis padres… pues que no se me escurran por favor.

Las cosas cambian, el tiempo pasa, panta rhei, todo fluye, todo se escurre diría yo. Hasta Te Me Has escurrido tu. 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

LDC en un post recopilatorio.

 

Hoy ha sido un día de esos en los que vuelves a la realidad, para lo bueno y para lo malo. Digamos que prevalentemente para lo malo.

Sin exagerar, lo que me ha pasado hoy se puede definir como una mezcla entre descubrir matrix, caerse de una nube del parque de los osos amoroso, recibir una patada en el culo de un pequeño pony, un morreo de Gollum. Un lunes chungo en toda regla que se te mete entre pecho y espalda un miércoles, aunque con algo de luz al final del túnel.

Hoy ha sido el día en el que he tenido que volver a tomar la rienda de mis biorritmos. Y Nacho no está. 

Me levante a las 9:00. Con dos cojones. Hace un mes y una semana que no me despierto antes de las 12:00 y que no me acuesto antes de las tres de la madrugada. Vamos, que esta mañana me ha costado bastante.

Se me olvida tomar las pastillitas. Mal. Consigo vestirme. Me pongo una túnica (mona) y unas sandalias. No hubiera podido ponerme nada de abrochar. Demasiado complicado. Voy en coche. Todo bien, llego a fueradejuego town. 

Pasa algo bueno. Vienen a la cafetería polaroid y Japón para tomar chocolate con churros. Lo mejor del día. No se si debe a los rayos de sol que desprende la melena de polaroid o a la profundidad de los ojos de Japón, o al chocolate, o a la falta de las pastillitas, pero algo me dice que el día va a ser genial.

Pero no, no está tan bien, tengo dudas. No se que hacer.

Tengo sueño, pero no puedo echarme la siesta, si lo hago no me despertaré hasta las 23:00… y entonces ya no habrá manera de dormir toda la noche seguida para volver a despertarme a las nueve. Además las arbitras me podrían llamar para ir a tomar unas cervezuelas. Pero si no descanso ahora luego no tendré fuerzas para aguantar… o las tendré y entonces me volveré a acostar super tarde y entonces mañana volveré a despertarme a las 12:00 y entonces pasado mañana estaré como hoy… y será viernes otra vez.

Así de complicada es mi vida hoy.

(Por cierto, arbitras, me han llegado a los oídos unos comentarios de un capullo sobre mi verano del siglo, esos típicos comentarios que la gente mediocre difunde pretendiendo amargarle la vida a la gente honrada. Creo que me voy a comprar un pest – reject, o como se llame, un cacharro de esos que salen en la teletienda… a lo mejor también espanta a las viboras).