Mostrando entradas con la etiqueta Amigos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amigos. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de enero de 2011

Laregla De Chargaff sobre inspiraciones nocturnas.

marea_baja

Las noches de verano en la Tacita de Plata pueden ser más o menos agradables según las circunstancias.

Puedes pasar mucha calor en el segundo piso sin ventanas de un patio acristalado en un edificio de hace 200 años, mucho frío en la humedad de una playa justo en frente las Américas, oler a pescado podrido durante la marea baja, ponerte ciego a cubatas y cacahuete en los chiringo de por ahí…

Pues… en una noche de marea alta, siendo el olor a pescado podrido relativamente aceptable, el Trío Arbitral, sin haberse tomado todavía ninguna copa, andaba por el paseo marítimo dirección Caxuxa Beach…

Reflexiones… cosas pensadas, cosas reprimidas, cosas divertidas, cosas tristes… que se defienden hoy y que dan vergüenza mañana…  Montar un grupo musical… Los Zinedine Zidane, nuestro primer disco: Zizu para los amigos.

Conversación real:

¡Vamos a hablar de todo esto!

¿Quien se apunta?

¡Yo, yo si!

¡No, yo no! ¡Espera si, que si no luego si me gusta me da envidia!

¡Yo me voy a llamar…!

¡Y yo…!

¡Yo no se!

En dos días polaroid y sus amigas, con toda la ilusión por escribir y manifestar sus ideas, montaron un blog.

Luego hicieron amigos: Los Bios, Sr Bellezón, Miyagui, S. Segal, etc… y entonces todo fue todavía mejor.

miércoles, 19 de enero de 2011

Laregla De Chargaff: sobre “Afinidades, Vol. 1”.

M-L

Hoy me he acordado de M.

M. fue amigo mío. Nos sentábamos junto en el Instituto. Siempre juntos. M. se caracterizaba por tener una grandísima mala leche, un instinto agresivo importante, una simpatía descomunal, una sensibilidad enorme, el aspecto de un hombre de 30 a pesar de su joven edad.

M. para mi era tan mítico que yo apuntaba en el diario las frases que decía. El odiaba hacer los exámenes de idioma. El día anterior nos quedábamos en su casa planificando la estrategias para que el pudiera copiar de mi examen. Siempre conseguíamos hacer trampa. A él no le gustaban mis bromas, (que solo me gastaba con él… por algo sería). Nos metíamos caña, nos ofendíamos recíprocamente. Un día nos pasamos tanto que nos tiramos un trimestre sin mirarnos a la cara. Luego me dijo que E. no le hubiese dejado copiar durante el examen escrito de francés… pues hicimos las paces… pero solo temporáneamente. Como gatos y perros. Inseparables. Un día me dijo: “Déjalo si no quieres que te pegue una cabezada y te mate.”

Un día le dije: “¿M, a ti te gusta C., a que si?” Él me dijo: “No”. Yo le dije: “¡M, es que te gusta C.!” C. actualmente es la mujer de M., la madre de sus gemelos.

Un día él me dijo a mi: “L., hasta que no pares no encontraras lo que buscas”. M. ha estado a mi lado siempre.

En agosto M. encontró a mi madre y le dijo que en septiembre hubiese pasado todos los días por mi casa para ver si yo estaba. Pues no estuve, que pena.      

Si todo fuera como hace 10 años le llamaría y le diría: “Te echo de menos, gordo-gafas!”

Respuesta de M (Apuesto lo que sea): “Payasa, eres una payasa, y no conoces todavía a mis hijos, perra!”