Estos dos estuvieron enrollados… Lo dejaron pero no hablaron… 4 años no se olvidan así de fácil…
y ahora que el futbol y la vida les han vuelto a juntar pues hacen lo que todas las ex-pareja hacen… pues se chantajean…
Estos dos estuvieron enrollados… Lo dejaron pero no hablaron… 4 años no se olvidan así de fácil…
y ahora que el futbol y la vida les han vuelto a juntar pues hacen lo que todas las ex-pareja hacen… pues se chantajean…
Congelar está guay. Me explico, te acabas de pasar cocinando lo que sea justo ese día en el que nadie irá a verte… que haces? Pues congelas… ya descongelaras cuando haya alguien dispuesto a comértelo todo… Ahora que pasa… que hay cosas que no quedan bien a la hora de descongelar. Las cremas de verduras con patatas, por ejemplo, descongeladas quedan fatal… alguien le ha dado vueltas al asunto hasta conseguir que esto no pase. Es imprescindible volver a hervir la crema después de descongelarla para que quede bien… pues en ello estamos… Horas agachadas mirando para Trebujena pelando papas… preparando cremas para congelar y descongelar… haciendo pruebas para ver si ha quedado bien o mal… para ello:
1) Madruga, coge el coche, vete a 1000km de Nacho, échale de menos durante una semana.
2) Calza botas negras hasta la rodilla ponte unos leotardos apretados del mismo color y un jersey gordo para no pasar frío, estilo cat woman con gripe A;
3) Pela papas, prepara cremas, descongela cremas, “testa” cremas…
4) Vuelve a casa cuatro días después, a las 2 de la mañana, con la espalda rota, pero feliz, con el mundo en tu contra pero satisfecha por haberlo dado todo.
A veces para que las cosas vayan bien solo necesitas tener a un buen entrenador.
Me preguntaba polaroid sobre mi Santísima Trinidad…
Numero 1 de la santísima Trinidad; es él.
Es él porque permitió al “Napoli” situarse entre los grandes. No una, si no dos veces. Porque pillaba la pelota justo en la mitad del campo y se la llevaba hasta la portería él solo… y metía el gol! Yo tenía 8 años… y ver ciertas cosas en la tele te impresiona.
Numero 2 de la Santísima Trinidad; es él.
Es él porque con él la ROMA (mi equipo) ganó el único SCUDETTO que he vivido! Porque ganó la liga el primer año que estuve en España!
Numero 3 de la Santísima Trinidad; es él.
Es él porque él es NUESTRO CAPITANO y con él GANAMOS el mundial. Y la liga… con el Numero 2 de la Santísima Trinidad.
Por cierto ayer RMA-RSO 4:1. Mi hombre-partido fue él.
Había prometido alejarme del blog unos días… necesitaba trabajar y concentrarme pero ahora estoy aquí buscando asilo y desahogo.
Solo quería concentrarme en el trabajo, escribir lo que tengo que escribir, pedir lo que tengo que pedir, hacer lo que tengo que hacer y irme de paseo de vez en cuando. Pensaba que lo iba a conseguir.
He tenido momentos en los que llegué a pensar que todo iría bien. Que ser optimista me hubiera ayudado a mejorar mi situación. Que el optimismo, la sonrisa, los buenos modales hubiesen podido contagiar a los tristes seres que me rodean, que mi filosofía Zen: “Fiiiuuu… la luz en mi, la luz en mi, un año y cuatro meses se pasan rápido” hubiese podido con ellos, que la gente sería maja conmigo. Un mojón la gente está siendo maja conmigo, joder! No te puedes pasar por aquí y comentarme las cosas a la cara? No, no puedes! Te esperas a que vaya yo a donde tu, en donde tu gente, para machacarme, a que si? Así mejor, no? Así te sientes más poderoso o que?
Es que no pueden ser siempre los demás, tío. Debe de ser mi culpa también, digo yo. Entonces, que es lo que hago mal, joder?! Por qué estoy siempre equivocada? Decírmelo ya, por favor. Para que no se repita más. España ganó el Mundial, no? Entonces? No iba a haber esperanza para todos? No iba a salir todo bien? Pues no! Evidentemente, para lo que son como yo, no. Yo soy como gli azzurri tío, soy una estrella estrellada, un producto con mucho potencial que salió mal, que nadie supo poner en marcha bien, que de tanto trastear dejó de funcionar. Un producto que devolverán a la casa con la palabra ROTO bien rotulada en la caja. Me alegro por Lippi, por Buffón, por Cannavaro… por ellos ha sido solo un mal rato, ellos ya fueron campeones del mundo, tuvieron su momento de gloría y arrasaron con millones de euros mientras yo… pues yo he arrasado con toda las ostias que he podido.
Gracias repartidores de ostias, estoy aquí para lo que queráis.
p.d.: me gustaría que fuera un caso de SPM, Dry… pero sospecho que no.
p.p.d.: güebochico, tu no estas incluido en la lista de repartidores de ostias. tu eres otro receptor… como yo.
El trío arbitral está de vacaciones. El mundial ya se acabó y la liga todavía no ha empezado, Japón Sevilla, polaroid y yo el fin de semana pasado nos morimos de asco. El sábado y el domingo se hicieron eternos, horas y horas tiradas en la playa, del sol a la sombra, de la sombra al mar, del mar al chiringuito... Sube la marea, mueve la sombrilla, échate cremita cada dos por tres. Vaya pesadilla. Ambos días iguales... desde las dos de la tarde hasta la puesta del sol... ¡que luego no hay ni rayo verde ni nada! ¿Y por la noche? Pues por la noche el garito ese del paseo marítimo, el que se llama Hawai. No es el Hilton pero por lo menos la música mola y el camarero es simpático (por mi que está enamoradísimo de Japón Sevilla), nos cuida mucho, siempre hay doble ración de cacahuetes para el trío arbitral (cuando hay cacahuetes, claro).
El sábado pasado con la cerveza, el tinto, el gin, el ron y el vodka… entre los temas de conversación futbolística se introdujo la importancia del ejercer de árbitro manejando un buen silbato. Somos unas profesionales y Dios no quiera que a esa altura de la vida tengamos que manejar pitos de segunda. Por mí un buen ejemplo de silbato profesional es el patentado Fox 40: “el silbato elegido por los árbitros profesionales y amateurs de las federaciones deportivas de todo el mundo, con el más alto, agudo y penetrante poder que se pueda desear”. Luego también hay el FOX Force, que me parece a mí un buen compromiso entre la funcionalidad y la belleza. Vi uno una vez, hace tres años en una calita. Lo llevaba colgando un señorito muy majo. Fue un flechazo. Me fascinó su diseño compacto, redondito por detrás y relativamente ahusado por delante. Aunque se hubiese podido mejorar la proporcionalidad de sus partes no deja de resultar simétrico y armonioso. Muy bonito diría yo… recuerdo que me pareció lisico-lisico, casi que me hubiese gustado pedirlo prestado para llevármelo a un partido. Os voy a dejar una fotito. ¿No os parece una monada?


